La Unión Industrial Argentina (UIA) celebra hoy una nueva edición de su Conferencia Industrial, el encuentro anual más importante del sector fabril. El evento, que contará con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, llega en un momento en el que un sector que acumula nueve meses consecutivos de caída y produce un 11% menos que en 2022 y 2023.
La presencia de Caputo y Santilli tiene un peso simbólico particular. En el Día de la Industria, que se desarrolló el pasado 2 de septiembre, además de Pablo Lavigne, el secretario de coordinación productiva, no hubo otros representantes del Gobierno en el acto que la UIA organizó en la planta del Laboratorio Elea, en Malvinas Argentinas. Tampoco estuvo el presidente Javier Milei, cuya relación con la entidad nunca se recompuso tras el episodio de 2024, cuando llamó a los industriales "prebendarios" y "adictos al Estado".
La jornada de hoy incluye la participación del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, en la apertura, y un panel protagonizado por cinco gobernadores: Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca) y Rolando Figueroa (Neuquén). El debate entre los mandatarios provinciales gira en torno a la integración de las cadenas de valor regionales y al potencial de la minería y la energía para generar desarrollo federal.
El programa también contempla paneles sobre competitividad industrial ?con eje en la presión fiscal?, macroeconomía y el impacto de la inteligencia artificial en el futuro del trabajo. Entre los disertantes figuran el neurocientífico Mariano Sigman y Natalia Scaliter, directora ejecutiva de Google Cloud. El cierre está a cargo del presidente de la UIA, Martín Rappallini, y del jefe de Gabinete.
El telón de fondo de la conferencia son los datos de actividad. Según estimaciones preliminares del Centro de Estudios de la UIA (CEU-UIA), la producción manufacturera retrocedió 0,2% mensual en septiembre ?en términos desestacionalizados? y 3,4% en la comparación interanual. Con ese resultado, el sector acumula una caída del 2,8% en los primeros nueve meses del año frente al mismo período de 2025.
El retroceso de septiembre se produjo después de la mejora mensual del 1,9% registrada en agosto, que respondió en parte a una base de comparación baja. Los indicadores sectoriales muestran un panorama dispar: la industria automotriz creció 1% respecto de agosto pero acumula una contracción del 17% frente a 2025 y se ubica 20% por debajo de 2022; la metalmecánica mejoró 2,5% en el mes aunque acumula una baja del 5,3% en el año. La producción de acero cayó 4% mensual, mientras que los despachos de cemento subieron 14,3% impulsados por obras de mayor escala, aunque permanecen entre 25% y 30% por debajo de los niveles de 2022.
La semana pasada, la UIA protagonizó la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que se realizó en La Fluvial de Rosario y reunió a representantes de 43 grandes proyectos estratégicos de minería, energía e infraestructura con alrededor de 1.800 pymes y proveedores de todo el país.
En ese encuentro, Rappallini planteó que el desafío de la Argentina no es solo atraer capitales sino lograr que esas inversiones generen oportunidades para el entramado manufacturero local. "Si queremos que estos sectores sean realmente competitivos a nivel global, tenemos que trabajar para que toda la cadena de valor sea competitiva", afirmó el dirigente.
Un informe presentado en la ronda por Alejandro Wagner, director de ProPymes del Grupo Techint, calculó que entre 2026 y 2036 habrá una demanda de bienes metalmecánicos por más de USD 32.000 millones que podrían abastecer proveedores locales: USD 16.413 millones vinculados al desarrollo de Vaca Muerta y otros proyectos de hidrocarburos, y USD 16.054 millones asociados a la minería del cobre y el litio.
El panel de gobernadores de hoy retoma esa discusión: cómo integrar las cadenas de valor regionales para que la expansión de la energía y la minería se traduzca en producción y empleo para el resto de la industria.
El programa incluye, además, un panel específico sobre fiscalidad, en el que se debatirá la propuesta de un Pacto Fiscal Industrial Federal que involucre a la Nación, las provincias y los municipios en una reducción gradual y coordinada de la presión impositiva sobre la producción. La UIA identificó como blancos principales el impuesto de Ingresos Brutos, el impuesto de sellos, las tasas municipales y el gravamen sobre créditos y débitos bancarios.
Otro de los ejes de la jornada es la competencia desleal. Un informe de Insight LAC señala que el comercio ilegal representa el 5,06% del PBI argentino, uno de los problemas más persistentes del sector fabril. Una encuesta de la entidad sostiene que seis de cada diez empresas manufactureras se ven afectadas por el comercio ilegal, y las pérdidas fiscales que genera se estiman en USD 2.300 millones anuales.
El sector de la electrónica concentra algunos de los datos más preocupantes: uno de cada tres celulares que se venden en el país no fue importado legalmente ni fabricado en la Argentina. La participación del contrabando en el mercado de teléfonos pasó del 7% en 2023 al 35% en 2025.
En indumentaria, los circuitos informales ?La Salada, las ferias de Flores y los mercados sin trazabilidad? concentraron el 83% de las ventas de ropa del país en 2022. La diferencia de precios entre el canal formal y el informal puede llegar a 4,5 veces, alimentada por la acumulación de costos regulatorios que el circuito legal soporta y el irregular no.
Por esta problemática, la semana pasada el gobierno firmó acuerdos con la UIA, cámaras empresarias y plataformas como Mercado Libre y Meta para cruzar datos e identificar productos de origen ilegal. Sin embargo, los propios industriales señalan que el foco en el comercio digital no alcanza: el 33,2% de los encuestados por la entidad priorizó más controles aduaneros y el 31,5% pidió mayor fiscalización de facturación, mientras que el control de plataformas digitales quedó en un tercer lugar con el 15,1 por ciento.
La conferencia se realiza en un sector que, según cifras de la propia UIA, representa el 18% del Producto Interno Bruto (PIB), el 20% del empleo directo y alrededor del 30% de la recaudación nacional. Desde agosto de 2023, la industria perdió 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados, una cifra que Rappallini puso sobre la mesa en el Día de la Industria y que hoy vuelve a estar en el centro del debate.